Estamos ante la cuarta revolución industrial: la de tecnologías digitales, físicas y biológicas. Internet apareció para hacernos la vida más fácil y avanza cada vez más deprisa traspasando todas las fronteras existentes. Relojes inteligentes, coches que van solos, máquinas capaces de tomar decisiones... lo que se avecina es transformador, ¿estamos preparados para lo que está pasando?, ¿nos han preparado para estos cambios o nos han anclado en el pasado?, y lo más importante, ¿somos capaces de preparar a las generaciones actuales para el futuro inmediato que se avecina?.
El docente debe incentivar el conocimiento, debe cambiar su forma de actuar, del mismo modo, el alumnado deberá admitir que hay ciertas cosas que han cambiado.
La sociedad siempre está cambiando y nosotros no dejamos de aprender, por ese motivo el sistema educativo experimenta una constante presión para incorporar nuevas ideas y tecnologías lo que permite desarrollar metodologías innovadoras para motivar a las nuevas generaciones.
Aprender a conocer, a ser, a convivir, a hacer, a sentir y también a compartir.
Nos encontramos con nuevas herramientas:
- MOOC: Cursos online, gratuitos…
- Tutoriales multimedia
La tecnología ha modificado el aprendizaje pasivo, donde nos tendremos que plantear no tan solo lo que enseño, sino desde donde lo enseño.
En estos tiempos hay que aprender y desaprender casi en la misma cantidad e intensidad.
Todo esto nos llevará a un currículum más optimista. A través de las pantallas tendremos que saber nuevas estrategias y nuevas formas de comunicarnos. La nueva forma de enseñar tiene que fomentar el crecimiento integral de la persona. Todo esto nos lleva a un nuevo concepto que es la ecología de aprendizaje dentro de los múltiples contextos (clase, fuera de la clase, en las pantallas).
No hay comentarios:
Publicar un comentario