domingo, 10 de mayo de 2020

HIGIENE POSTURAL




La higiene postural es otro aspecto muy importante a tener en cuenta ya que pasamos mucho tiempo frente al ordenador. Por lo que educar en tomar las posturas correctas frente al PC, toma gran relevancia dentro del currículum en varias áreas, pero sobre todo, dentro de Cultura y práctica digital y Educación Física.

Hay un aumento de interés por la higiene postural por la cantidad de personas que presentan dolores de espalda en edades, cada vez más tempranas. Las malas posturas delante del ordenador, el mobiliario escolar inadecuado y la falta de práctica de ejercicio físico, hacen que los jóvenes sufran dolores de espalda y dolores musculares en general. Asimismo, es demostrado que el mantenimiento de posturas inadecuadas producen cambios en las articulaciones y la columna vertebral derivando en problemas a largo plazo.

Por consiguiente, el docente debe de tenerlo en cuenta en sus sesiones y hacer hincapié en este aspecto y hacer que el alumnado trabaje sobre ello. A través de trabajos cooperativos donde tengan que buscar información al respecto, hacer murales y exposiciones con ejemplos y, asimismo, hacer juegos de puntos donde se premie a aquellos alumnos que cumplan cada día con la postura adecuada, sería una buena forma de promocionar y fomentar la higiene postural entre el alumnado.


NOMOFOBIA





NOMOFOBIA

Es el miedo a estar sin teléfono móvil.
En español, el término puede adaptarse sin problemas con los mismos elementos compositivos: el adverbio no, la forma abreviada mo (de móvil) y fobia ('aversión obsesiva a alguien o a algo' o 'temor irracional compulsivo')


La adicción al móvil existe y cada vez más. La mensajería instantánea, las redes sociales, youtubers, likes… forman parte del día a día de todos convirtiéndose en una necesidad constante, sobre todo, en los jóvenes, ya que casi todas sus actividades cotidianas giran entorno al móvil. El abuso de este uso es lo que puede acabar convirtiéndose en adicción y como toda adicción en la ausencia del causante, aparece la ansiedad y el malestar psicológico. Como consecuencia surge la “nomofobia”, el miedo a estar sin el teléfono móvil.

Lo primero y como en otras ocasiones creo que he comentado, somos los adultos, tanto en el entorno educativo como el familiar, los que debemos dar ejemplo y no permitir que ese estado se dé. La familia es el primer agente que tiene que controlar el uso de los dispositivos móviles y poner límites y, por supuesto, ser apoyados por los docentes a través de charlas, debates, búsqueda de información al respecto, visionado de vídeos, talleres de sensibilización etc.. con el fin de beneficiarles y evitar la aparición de esas patologías tecnológicas y comportamentales. En definitiva, hacerles conscientes de las consecuencias del sobreuso de los móviles.

Es evidente de la gran herramienta que representa el móvil, además de comunicarnos nos da múltiples de posibilidades que nos facilita la vida. Creo que no hay que mostrarlo como un enemigo, sino más bien como un buen aliado, pero un aliado al que nosotros debemos controlar y no al contrario. Por lo que es de vital importancia educarlos en la responsabilidad del uso y para un aprovechamiento adecuado del mismo.